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Las motocicletas eléctricas movidas por hidrógeno tienen el mismo problema que las bicicletas, la falta de estaciones de recarga.

El hidrógeno como combustible para vehículos eléctricos no es nuevo. Existen camiones, motocicletas, coches, e incluso aviones.

Una de sus principales ventajas, además de ser «ecológico» o poco contaminante, es el peso, muy inferior si lo comparamos con cualquier otro vehículo eléctrico, el cual requiere de grandes y pesadas baterías.

Sin embargo, en el mundo del ciclismo, las bicicletas eléctricas de hidrógeno tienen un pequeño problema añadido, y este no es otro que el espacio necesario para almacenar el hidrógeno, mucho más amplio en vehículos más voluminosos.

2.500 euros por cada bicicleta eléctrica de hidrógeno

Una de las ciudades en tirarse a la piscina y comenzar a probar las ebikes de hidrógeno ha sido Groningen, en los Países Bajos.

Desde hace algún tiempo, varias son las empresas que han estado probando el hidrógeno como fuente de alimentación de los motores eléctricos de diversas baterías.

Paralelamente, el Jefe de Taller de Groningen, las ha estado probando personalmente y ha conseguido convencer a las autoridades locales para que pongan en funcionamiento en su municipio una flota de estas peculiares ebikes.

Como ocurre con los coches eléctricos, además del problema del volumen del depósito en las bicicletas, las estaciones de carga suponen un pequeño gran problema, ya que no están disponibles prácticamente en ningún lugar. Esto supone un desembolso inicial en infraestructura que nadie quiere soportar, sobre todo a nivel local o urbano.

Por el momento han conseguido que una gasolinera local ponga un punto de recargar para la bicicletas de hidrógeno, cuya energía procede además de los paneles solares colocados junto a la estación de servicio.

Si el proyecto sale bien, el municipio firmará un contrato con la empresa suministradora, EAV, en el que cada unidad podría rebajarse hasta un precio de 2.500€, bastante asequible comparado con otros modelos de hidrógeno del mercado.

EAV es conocida por su bicicletas eléctricas de carga de gran volumen, muy parecidas a una pequeña furgoneta, y que ya os hemos mostrado en más de una ocasión.

Un sobre con polvos y un poco de agua, la otra solución para llenar el depósito

Hace poco veíamos como otra empresa que ha apostado fuerte con el hidrógenos en el sector de la bicicleta, había conseguido «solucionar» el problema de las estaciones de carga.

Pragma Industries, la empresa francesa en cuestión, creó unos sobres con un producto que al entrar en contacto con el agua, reacciona recargando la batería de hidrógeno.

Con este sistema, con cualquier tipo de agua, se conseguía una autonomía de unos 100 km. Pero claro, hay que andar comprando sobres y haciendo la mezcla cada dos por tres…

Poco a poco el sistema de alimentación eléctrico mediante hidrógeno va evolucionando, y poco tardaremos en ver alguna gran marca de bicicletas intentar integrarlo en alguna ebike.

Aunque el problema seguirá siendo el mismo, las estaciones de recarga.

Fuente: iberobike