Toyota anunció una inversión multimillonaria para potenciar el desarrollo de sus baterías para coches eléctricos, con el fin de ser líder mundial del sector para 2030.

black toyota car steering wheel

La movilidad eléctrica ocupa un espacio cada vez mayor en el mercado automotor mundial. Y la puja entre compañías no es solo por ver quién produce los mejores coches; también abarca el desarrollo de nuevas tecnologías para potenciarlos, y las baterías ocupan un espacio central. Por dicho motivo, Toyota anunció una inversión multimillonaria para potenciar la fabricación y distribución de baterías para coches eléctricos, con el fin de erigirse a futuro como líder mundial del sector.

Para 2030, Toyota destinará 13.500 millones de dólares al desarrollo tanto de las baterías en sí, como de un sistema de suministro de las mismas. Además, la corporación japonesa se ha puesto como objetivo que sus acumuladores para coches eléctricos sean menos costosos y, a la vez, más eficientes.

Según publica Reuters, la automotriz pretende reducir el costo de sus baterías un “30% o más”. Para lograrlo, Toyota profundizará el estudio sobre los materiales que se utilizan para su fabricación, y en la forma en que se estructuran las celdas. Pero eso no es todo, ya que también prometen optimizar en un 30% el consumo de energía eléctrica por kilómetro.

Así lo especificó el jefe tecnológico de la automotriz, Masahiko Maeda, al referirse al trabajo que pretenden implementar a partir del Toyota bZ4X, su más reciente concepto de SUV eléctrico.

Toyota no se olvida de las baterías de estado sólido para coches eléctricos

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La misión de Toyota con esta nueva inversión multimillonaria también se relaciona con potenciar el desarrollo de las baterías de estado sólido. Esto no es algo realmente nuevo, ya que la automotriz japonesa trabaja sobre este nuevo tipo de acumuladores desde, al menos, mediados de 2017.

Sin embargo, el potencial reemplazo a las baterías de iones de litio todavía parece estar a medio camino de volverse una realidad. Toyota asegura que las baterías de estado sólido se cargan más rápido, son más seguras y pueden gestionar una mayor densidad de energía; pero aún no han dado en la tecla con los materiales necesarios para que brinden una vida útil similar a la de los acumuladores que se utilizan en coches eléctricos actuales.

De todos modos, Masahiko Maeda asegura que la producción en masa de este nuevo tipo de baterías sigue estando dentro de los planes para mediados de la década actual. Ya veremos si el optimismo de la compañía concuerda con la intención de electrificar todo su catálogo antes de 2025.

Fuente: hipertextual